Tierra de Aventura, Rutas de la Sierra de Aboboreira

PR4 Carril de los Dólmenes

Este recorrido hace la conexión del Centro Hípico de Baião con la zona más alta de la Serra da Aboboreira, donde se encuentran los principales ejemplares del patrimonio arqueológico de esta sierra. El recorrido también hace la conexión con las aldeas de Aboboreira y Almofrela, caracterizadas por una arquitectura rural preservada y donde puede testificar aún el día a día vivido en estas aldeas desde hace siglos. También ofrece magníficas panorámicas sobre los valles del Tâmega y del Ovil y comunica en la cima de la sierra con los otros recorridos de la red de Carriles de Aboboreira.

El paisaje que se observa a lo largo de este recorrido cuenta con la historia de la transformación de los densos bosques primitivos de robles en un paisaje abierto, debido a la actividad agro-pastoril que el hombre aquí desarrolló a lo largo de miles de años.

Las gramíneas dominan las áreas más planas de la parte superior de la sierra. La hierba fina es una de las más apetecidas por el ganado, ya que sus hojas son más palatables. Este es el hábitat preferencial del torrente-cazador, un ave de presa de gran belleza y con un vuelo característico que incluye frecuentes acrobacias. La ocurrencia frecuente de incendios favorece la presencia, a veces con gran profusión, de plantas típicas de espacios quemados, como el feto-ordinario o las abrótegas. Los procesos erosivos promovidos por la acción del hombre durante siglos llevaron al aumento de los afloramientos rocosos y de suelos esqueléticos en el paisaje. Estos ambientes son colonizados por algunas plantas especializadas como el tono, especie de tomillo bravo usado por las poblaciones para lavar el pelo, por darle brillo. En las nacientes de algunas líneas de agua se observan pequeñas turberas, zonas húmedas con una flora muy especializada.

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En la meseta superior también podrá observar varios monumentos con tumulus que forman parte del conjunto megalítico de la Serra da Aboboreira. Podría fácilmente constatar que estas construcciones no cumplían apenas una función funeraria. Marcan el terrario, exhibiéndose más o menos en el paisaje, marcan el esfuerzo constructivo que estas comunidades gastaron en la construcción y marcan voluntad / necesidad de cohesión social entre las varias comunidades que la construcción de los monumentos de mayor tamaño requeriría.
En la amplia lana de Outeiro de Griegos, se identifican cinco monumentos de diferentes tipologías y diferentes rituales que corresponden a épocas distintas de la Prehistoria (Neolítico y Edad del Bronce).

En el lado derecho del recorrido, encuentra los dólmenes de Outeiro de Gregos 2 y 3, construcciones de la 1ª mitad del IV milenio AC, que ocuparon intencionadamente oteros naturales y que se destacan bastante bien en el paisaje. La primera mamona encierra un dolmen cerrado. En este último, una segunda tumulación sería sólo posible a través del desplazamiento parcial de la tapa.

En el lado izquierdo a pesar de que su estudio no está bien concluido, podrá observar otro monumento (Outeiro de Griegos 1), cuya construcción data ya de los inicios del II milenio AC Se trata de una cista, originalmente cubierta por un pequeño montículo construido apenas con piedras y que pasa, a diferencia de los demás Monumentos, completamente desapercibido en el paisaje.

En el chan ascendente, en Outeiro de Ante, podrá visitar dos monumentos megalíticos. El identificado con el nº 3, fue el primer monumento a ser excavado en el ámbito del Campo Arqueológico de la Serra da Aboboreira, en 1978, y se encuentra bastante incompleto. Sin embargo, aún es visible la apertura marcada por un pequeño umbral. El nº 1 impresiona por el destaque que tiene en el paisaje, por una vez más el hombre prehistórico ha aprovechado una elevación natural sobre la cual construyó el dolmen y la mamona, dándole así mayor monumentalidad. El acceso al interior se hacía a través de la parte superior de la mamona.

Un poco más adelante, a la derecha del camino ya una cota inferior, podrá observar otro dolmen (Mina del Simão) que, a pesar de no estar preparado para la visita, tiene una implantación curiosa: se presenta aislado, en la ladera de una pequeña chan, envuelta por un paisaje "en anfiteatro", y sólo se destaca a partir del arroyo, por los lados este o sol. La posición de los estamentos del dolmen es también curiosa, atribuyéndole un aspecto "naviforme", con la "proa" al norte.
Termine el recorrido visitando las Aldeas tradicionales de Aboboreira y de Almofrela. La primera, conocida en la región por los grandes rebaños de ganado caprino y lanzar, y los quesitos frescos de cabra. La segunda, de ganado caprino y lanzar, y los quesitos frescos de cabra. La segunda, por el mosaico agrícola de prados y campos, puntuado por árboles como el castaño y el fresno, y arbustos como aliso negro y la perla brava.

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